Entre gritos y aplausos eufóricos es recibido el papa Francisco por primera vez en suelo estadounidense y el segundo Papa recibido en la base Andrews en Washington, DC.
Al descender del avión de Alitalia, que aterrizó a tiempo en la base aérea Andrews, se acercó darle la bienvenida el presidente Barack Obama, la primera dama Michelle y sus hijas. También saludaron al Sumo Pontífice el vicepresidente Joe Biden, quien es católico, junto a su esposa Jill Biden y dos de sus nietas. Así mismo las autoridades eclesiásticas le dieron la bienvenida, entre ellos están el nuevo arzobispo auxiliar Mario Dorsonville, de origen colombiano y el arzobispo de Washington, Donald Wuerl. Posteriormente se dirigió a la Nunciatura de Washington que viene a ser la embajada de El Vaticano.
Obama, en su discurso de bienvenida al Papa, destacó el mensaje de misericordia de Francisco con refugiados e inmigrantes y dijo al Obispo de Roma (uno de los tìtulos del Papa) que "usted nos recuerda que "el mensaje más poderoso del Señor" es la misericordia. Eso significa dar la bienvenida al extranjero con empatía y el corazón verdaderamente abierto".
El presidente recordó que el mensaje de misericordia del Papa Francisco, que llegó éste martes a Washington procedente de Cuba, abarca desde "los refugiados que escapan de tierras en guerra a los inmigrantes que dejan sus casas en busca de una vida mejor".
El Papa en un discurso pronunciado en inglés trás la bienvenida dada por el mandatario estadounidense, dijo que se considera “hijo de una familia de inmigrantes” y que éstos construyeron “en gran medida a éste país”.
El presidente, que ha mantenido durante sus seis años y medio en el poder una dura batalla para hacer que progresen leyes de fuerte contenido social, se refirió al mensaje del papa Francisco por la justicia y "contra la desigualdad y para asegurarse de que todo ser humano vive con dignidad". Ese mensaje de solidaridad con el inmigrante y a favor de una mejor redistribución de la riqueza el Pontífice dió un espaldarazo para Obama, que ha visto como el Congreso, dominado por los republicanos, se resistía a cualquier medida en ésa dirección.
Obama agradeció al papa por su "inestimable apoyo" al "nuevo comienzo" entre Estados Unidos y Cuba que ofrece la "promesa" de una mejor relación bilateral, mayor cooperación en todo el continente y "una vida mejor para el pueblo cubano".
Tanto el Gobierno de Washington como el de La Habana han reconocido el papel crucial que jugó el Papa, en las conversaciones secretas que derivaron en el histórico acuerdo anunciado en diciembre para la normalización de las relaciones bilaterales y el restablecimiento de los lazos diplomáticos.
Sophie, una norteamericna de origen latino, cuyos padres son inmigrantes mexicanos ilegales, abrazó al Papa y le entregó una carta: un mensaje sobre inmigración, un pedido para que sus papás no sean deportados. Sophie Cruz de South Gate, California, también le entregó al Papa una remera amarilla y la carta en la que expresa su deseo de que a su madre, su padre y millones de personas más que no tienen residencia legal en Estados Unidos se les permita permanecer en el país. Su viaje fue patrocinado por un grupo de defensa de inmigrantes, inspirados en un caso similir, en el que una niña había logrado sortear la seguridad en el Vaticano para acercarle al pontífice un mensaje.
La Hermandad Mexicana Transnacional, con sede en Los Ángeles, organizó el viaje a Washington desde el Sur de California para seis niños y 19 adultos, con la esperanza de entregar su mensaje sobre migración. Sophie fue con su padre Raúl, de 36 años, quién al igual que su madre, llegaron a Estados Unidos procedentes del estado de Oaxaca, en el sur de México hace unos 10 años. La niña y su hermana nacieron en Estados Unidos y por lo tanto, son ciudadanas estadounidenses.
El ingreso del Pontífice al recinto del Congreso fue con un aplauso y ovación que duró varios minutos, mientras Francisco avanzaba sonriente y se instalaba delante del jefe de los senadores, el vice Joe Biden, y el de los diputados, el republicano John Boehner -católico- que estaba con los ojos llenos de lágrimas.
Había invitados especiales en las gradas, también los miembros de la Corte Suprema, el secretario de Estado John Kerry y diplomáticos con un 31% de legisladores católicos.
Con tono de voz muy suave y en inglés pausado y esforzado, el Papa despertó varias ovaciones durante su discurso. La primera, cuándo dijo que Estados Unidos era una “tierra de libres y valientes” y otra cuándo nombró a los líderes históricos del país, el asesinado presidente Abraham Lincoln; el líder de los derechos civiles Martin Luther King; la trabajadora social Dorothy Day y el monje Thomas Merton.
También hubo aplausos de pie cuándo dijo que “todos somos hijos de inmigrantes” y cuándo hablo sobre “la belleza y la riqueza de la vida en familia”, incluso cuándo pidió limitar el comercio de armas lo aplaudieron, a pesar que un sector es un fuerte lobbista en el Congreso.
Sin embargo, cuándo pidió la abolición de la pena de muerte, un tema muy arraigado entre los políticos y la sociedad estadounidense, pocos aplaudieron y otros para manifestar su disconformidad, quedaron con los brazos cruzados.
El pedido de combatir contra el cambio climático levantó bastantes aplausos, pese a que muchos republicanos se oponen en limitar el calentamiento global.
Luego salió unos minutos al balcón a saludar a la gente que lo esperaba desde la madrugada, el Papa hizo pedir una bendición “a las personas más importantes que están aquí”que son los niños .
Sin nombrarlos, el Papa se refirió al reciente deshielo entre Cuba y EE.UU y también al pacto nuclear entre Washington y Teherán. Citó entonces a Thomas Merton (1915-1968), un monje y escritor estadounidense, quién fue “un hombre de diálogo, un promotor de la paz entre los pueblos y las religiones”. “Cuando los países se abren al diálogo... nuevas oportunidades se abren para todos”. Y en referencia a Obama, agregó: “un buen líder político es uno que, con los intereses de todos en mente, ve el momento con un espíritu de apertura y pragmatismo. Un buen líder político siempre opta por inicar un proceso en lugar de procesar espacios”.
Cuándo aterrizó en el aeropuerto de NY enseguida subió a un helicóptero que lo trasladó a la emblemática catedral de Saint Patrick. Allí encabezó una misa y condenó los casos de pedofilia en la Iglesia, mientras que afuera miles de personas ocuparon la Quinta avenida en medio de un gran operativo de seguridad.




















































